Cesárea de urgencia; motivos

7 motivos para una cesárea de emergencia

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La cesárea suele darnos un poco de miedo a las embarazadas, ¿verdad? Todas soñamos con un parto natural, bonito, preferentemente corto y sin mucho dolor (¡soñemos que es gratis!) pero es bueno estar preparadas por si algo no sale como estaba planeado. Por eso, hoy hablamos sobre la cesárea de urgencia. ¿Descubrimos qué motivos pueden llevarnos a vivir una cesárea?

Cesárea programada versus cesárea de urgencia

Parto inducido, cuándo se produce

Hace un tiempo hablamos de la cesárea programada, ¿te acuerdas? En su momento, descubrimos que la cesárea se programa cuando:

  • el bebé parece ser muy grande (más de 4,5kg)
  • vas a tener un parto gemelar o de más bebés. Puedes tener un parto vaginal, pero por lo general los médicos suelen optar por la programación de una cesárea para evitar posibles complicaciones.
  • tu peque no está ubicado en posición cefálica según se ha constatado en la ecografía del tercer trimestre.
  • padeces de placenta previa o preeclampsia leve.
  • ya has parido por cesárea con un corte uterino vertical.
  • has experimentado alguna cirugía uterina.

En todos estos casos, tu médico puede recomendarte programar una cesárea pero entonces, ¿qué es una cesárea de urgencia? Se trata de una cirugía para extraer a tu hijo de tu vientre que no ha sido programada sino que se realiza frente a la aparición de algún problema en el bienestar de la madre o del bebé durante el proceso de parto vaginal. Es decir que la cesárea de emergencia suele realizarse de imprevisto frente a complicaciones del parto natural. Veamos juntos los posibles motivos.

¿Por qué se realiza una cesárea de emergencia?

Cesárea programada, qué es

Las posibilidades son varias, entre ellas puede suceder que:

  1. exista sufrimiento fetal, esto es que tu hijo no se encuentre en las mejores condiciones de salud como para proseguir con un parto vaginal y sea necesario sacarlo rápidamente de tu tripa.
  2. tu placenta se suelte durante el trabajo de parto (o antes de iniciarlo). Esta condición genera una hemorragia y puede poner en riesgo tu vida y la de tu bebé.
  3. se desencadene un parto sumamente prematuro, esto es antes de la semana 30. En estos casos, debido a que el bebé es muy pequeño se suele realizar una cesárea para ayudarle a nacer.
  4. se produzca el prolapso del cordón umbilical, es decir que el cordón aparezca antes que el bebé durante el parto.
  5. padezcas eclampsia, una alteración renal que aumenta tu tensión arterial.
  6. vivas un parto demasiado largo que se estanque.
  7. presentes problemas de salud durante el parto, como una infección, fiebre o la ruptura del útero, y sea necesario recurrir a la cesárea.

Pero quédate tranquila, las cesáreas de emergencia no son tan habituales y si te tocase vivir una, confía en tus médicos. No importa que tus planes cambien y no vivas el parto soñado, lo más importante es que tú y tu bebé os encontréis bien.

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