¿Tu bebé tiene escamas amarillentas en su cabecita? No te asustes, se trata de la famosa costra láctea, una afección muy común en pequeñines. La costra láctea o dermatitis seborreica del lactante es relativamente habitual en los recién nacidos, e incluso en niños hasta 3 años.

Por lo general, la costra láctea no genera molestias para el bebé aunque puede resultar un poco impresionante en los casos más severos... ¿Descubrimos juntos cuáles son las causas y síntomas de la costra láctea? ¿Te gustaría saber cómo tratarla? Allí vamos...

Causas de la costra láctea

Seguramente, como mami o papi, te preguntes qué causa la costra láctea. Lamento decirte que la o las causas no están 100% corroboradas. Algunos médicos sostienen que puede deberse a una producción excesiva de grasa por parte de los folículos pilosos y las glándulas sebáceas, mientras que otros consideran que un hongo puede contribuir a su aparición.

Costra láctea: sus síntomas

¿Cómo podemos saber si nuestro hijo tiene costra láctea? Seguramente, el pediatra te lo informará en alguna de las primeras revisiones del bebé. Igualmente, notarás que presenta escamas o costras en el cuero cabelludo, orejas, cejas, pestañas e incluso en la nariz o cuello. También puedes notar que tiene la piel grasosa con pequeñas escamas amarillas o directamente, escamas de piel similares a la caspa que afecta a los adultos.

¿Cómo tratar la costra láctea?

Tratamiento de la costra láctea
Vía: Christi

Por lo general, la costra láctea no necesita tratamiento y remite por sí sola pero si te interesa hacer desaparecer lentamente esas escamitas de la piel de tu princesa o principito, veamos algunas recomendaciones:

  1. Masajear el cuero cabelludo de tu hijo con un champú suave.
  2. Masajear el cuero cabelludo con un poco de aceite de oliva. Se trata de un remedio casero bastante efectivo y recomendado por pediatras. El aceite de oliva hidrata la piel y el masaje ayuda a desprender las costras. Es importante aclarar bien el cuero cabelludo para evitar que la acumulación de aceite genere un exceso de grasa y la costra láctea empeore.
  3. Masajear el cuero cabelludo con vaselina, otra opción similar al aceite de oliva y con las mismas propiedades.
  4. Cepillas el pelo cabelludo con un cepillo suave para bebés. De esta manera, ayudarás a desprender las escamas.

Es muy importante que evites quitar las escamas con la mano o las uñas ya que puedes lesionar al bebé. Si el problema persiste más allá de la semana 10 o 12 de vida del bebé, quizá el médico recomiende hacer alguna prueba de alergias infantiles para determinar que el bebé no padezca una dermatitis atópica, por ejemplo.

¿Qué te parecen estos consejos? Como ves, la costra láctea es un problema común y benigno que desaparece con pocos cuidados y un poco de paciencia.

Imagen: Eric Peacock

2 comentarios en “Costra láctea, ¿cómo tratarla?

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