Leche materna: conservación y almacenamiento

Leche materna: ¿cómo conservarla?

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¿Has decidido dar el pecho a tu hijo pero te preocupa no poder continuar con la lactancia materna cuando regreses a trabajar? Hoy te explicamos paso a paso cómo conservar tu leche para que puedas seguir amamantando a tu pequeño el tiempo que consideres necesario.

Como ya hemos hablado en otras oportunidades, la Organización Mundial de la Salud recomienda 6 meses de lactancia exclusiva y aboga por una lactancia prolongada durante el tiempo que el bebé y la madre lo deseen. Si deseas continuar con la lactancia materna aún después de volver a trabajar, no puedes perderte este post.

Pautas de higiene en la extracción de leche materna

Como siempre que manipulamos alimentos, es necesario tener cuidado con la higiene de los mismos. En este caso, es fundamental que os lavéis las manos antes de extraer la leche y que utilicéis recipientes o bolsas destinadas a tal fin. No utilicéis recipientes no esterilizados ni tampoco que hayan sido utilizados para guardar algún otro tipo de alimento.

En las tiendas de puericultura encontraréis infinidad de recipientes diferentes para almacenar la leche materna que van desde bolsas que permiten su congelación hasta frascos de plástico o vidrio pensado para tal fin.

Recordad esterilizar el sacaleches antes de su utilización, extremando precauciones paraque no queden restos de leche dentro.

Almacenamiento de leche materna

Almacenamiento de leche materna

¿Sabíais que es posible almacenar desde calostro hasta leche madura? Sí, como leéis, si lo necesitáis es posible extraerse el calostro, esa primera leche más espesa y de color marroncito que segregamos las madres los primeros días después del parto. En este caso, puede conservarse entre 12 y 24 horas a temperatura ambiente (entre 27 y 32 grados)

La leche materna puede conservarse por mucho más tiempo que el calostro, incluso sin estar en la nevera. Eso sí, mientras que en la nevera, refrigerada entre 0 y 4 grados, puede conservarse entre 5 y 8 días, a temperatura ambiente la conservación desciende a 24 horas (temperatura de 15º) y menos en temperaturas superiores (10 horas a 19-22º y 4 a 8 horas a 25º).

Pero… ¿qué podemos hacer si necesitamos guardar la leche materna por más tiempo? No os preocupéis: ¡es posible! Tan sólo debéis congelarla. El tiempo de conservación depende del congelador que tengáis en casa pero en líneas generales el congelador de la nevera mantendrá en condiciones la leche durante unas 2 semanas, mientras que un congelador de nevera con puerta separada permite una conservación de hasta 4 meses y un congelador individual ¡hasta 6 meses!

Tened en cuenta que si pensáis congelar la leche materna debéis dejar que se enfríe antes de hacerlo, sobre todo si queréis agregar cantidad a un recipiente con leche ya congelada. Igualmente, se suele recomendar no mezclar leche de diferentes extracciones si pertenecen a días distintos. ¿Por qué? Sencillamente para saber fehacientemente la fecha de extracción (anotadla en el recipiente) y poder calcular el período de conservación en buen estado.

Leche materna congelada: ¿cómo calentarla?

Congelar la leche es muy práctico porque dura más tiempo pero claro, debéis tener en cuenta que si descongeláis todo un recipiente debéis utilizar la leche en un máximo de 24 horas ya que no puede volver a congelarse. Por eso os recomiendo comprar recipientes pequeños: es mejor almacenar en porciones que en grandes cantidades para no desperdiciar leche materna.

Ahora bien, veamos cómo calentar leche previamente congelada. Lo primero es descongelarla. Para ello, nada mejor que colocar el recipiente a baño María o bajo el chorro de agua fría e ir incrementando la temperatura del agua lentamente hasta que la leche tenga la temperatura ambiente.

Tened especial cuidado en evitar que la leche hierva y nunca utilicéis el microondas para descongelarla y calentarla. ¿Por qué? Por dos razones: para evitar que se sobrecaliente la leche y queme al bebé y también, para preservar todas las propiedades de la leche materna.

En el caso de haber descongelado más leche de la necesaria, recordad que podéis guardarla en la nevera durante 24 horas siempre y cuando no haya estado en contacto con la saliva del bebé (para evitar contaminación de la leche).

No es tan difícil conservar la leche materna, ¿verdad? ¡Feliz lactancia!

Imágenes: Chiceaux, shingleback

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