Rabietas infantiles: cómo gestionarlas

¡Socorro! Mi hijo tiene rabietas… Descubre cómo actuar

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

A más de uno de nosotros nos ha pasado… El peque se tira al suelo, grita, patalea, llora y se pone rojo. Su furia va en aumento, la gente comienza a mirarnos y por qué no, a murmurar. ¿Qué podemos hacer para luchar contra las rabietas infantiles?

Hoy en Menudos Bebés te invitamos a conocer qué son las rabietas, por qué se producen y te damos algunos consejos para gestionarlas.

¿Qué son las rabietas?

Las rabietas, pataletas o berrinches son muy habituales alrededor de los 2 años, aunque algunos niños comienzan esta etapa un tiempito antes. Por lo general, los papás las vivimos con mucha angutia e impotencia, llegando a enfadarnos y a preguntarnos qué hemos hecho mal. Pues aquí va la respuesta: ¡nada!

Las rabietas son totalmente comunes y naturales, de hecho son fundamentales en el desarrollo infantil. Poco a poco, los niños han comenzado a volverse independientes (aunque sea en pequeñas cosas) y parte de esa autonomía es comenzar la fase conocida como «oposición», famosa entre los papis como «la etapa del no».

¿Por qué decimos que las pataletas son normales? Muy fácil: al darse cuenta de que es un ser diferente de la mamá, el bebé o niño pequeño quiere comenzar a tomar decisiones pero claro, los papis evitamos que haga algunas cosas bien porque son peligrosas, bien porque no se hacen o porque no es el momento adecuado. Al no saber gestionar sus emociones (piensa que posiblemente ni siquiera sepa nombrarlas), tu hijo no sabe qué hacer con la frustración que siente y es en ese momento donde sus emociones nublan su comportamiento y aparecen los gritos, patadas, golpes y demás reaccioines inadecuadas.

6 consejos para actuar frente a las rabietas

Qué hacer frente a rabietas infantiles
Vía: David Salafia

La realidad es que todos los niños pasan por una etapa de berrinches, algunos en mayor medida que otros. Como papis, debemos ayudar a nuestros hijos a comenzar a reconocer y gestionar sus emociones. Mientras ellos crecen y aprenden, te damos 6 recomendaciones para actuar frente a las rabietas:

  • Mantén la calma: si tu hijo está alterado y tu entras en el mismo círculo de nervios, será imposible que el peque se calme. De hecho, lo más probable es que la rabieta aumente de intensidad, creciendo así tu enojo… Un círculo vicioso del que sólo puedes salir si estás calmado. Respira y cuenta hasta 10 antes de hablar o actuar.
  • No grites ni pegues a tu hijo: los gritos y golpes sólo le enseñan que perder la calma está bien, que tú puedes hacerlo porque eres más grande y fuerte que él. Intenta hablar de manera suave, dialogar es lo mejor en estas circunstancias. Si no te escucha, vale, lo dejas para cuando esté calmado.
  • Recuerda que las rabietas son positivas para el crecimiento de tu hijo: los berrinches son muestra de que tu hijo crece y se independiza. Sólo falta que aprenda a gestionar sus emociones pero es saludable que tenga sus propias opiniones y quiera expresarlas, ¡sólo debe aprender cómo hacerlo adecuadamente!
  • Intenta prevenir las rabietas: este fue sin duda el mejor consejo que me dieron. Las rabietas suelen aparecer cuando tu hijo está muy cansado o con hambre así que ya sabes, si tu peque tiene sueño, mejor evitar un paseo largo por el parque y si tiene hambre, mejor pasar lejos de las casas de comida rápida.
  • Escoge tus luchas: antes de iniciar una disputa, plantéate si es tan importante la decisión. ¿Vale la pena que tu hijo inicie una rabieta por querer usar las zapatillas azules en lugar de las negras que habías escogido tú?
  • Da el ejemplo: enséñale que puede expresar sus sentimientos, aún cuando difieran de los tuyos, pero de una manera tranquila, hablando y explicándose sin llantos ni gritos. Eso sí, cuando tú debas explicar algo, ¡evita gritar! Recuerda que ellos copian todo lo que ven. ¡Una imagen vale más que mil palabras!

5 recomendaciones para gestionar una rabieta ¡que está en marcha!

Ahora bien, ¿qué se puede hacer cuando la rabieta está en pleno apogeo? Si el peque está muy frustrado, no intentes razonar con él, simplemente ponle nombre a lo que siente y empatiza con él. Frases como «sé que estás enfadado, yo también lo estaría. Cuando estés más tranquilo, mami te explicará por qué te ha dicho XXX» pueden ser una buena opción.

A mí me ha servido en algunas oportunidades decirle «mami está mal, ¿me puedes dar un abrazo». Los niños suelen preocuparse por el bienestar de quienes quieren y el contacto físico puede tranquilizarlos.

Eso sí, ten en cuenta que si has dicho «no» a algo que el peque ha pedido, lo mejor es mantener la decisión, desde una actitud tranquila. No grites, no te enfades y sobre todo, no cedas para calmar la rabieta.

Cuando tu hijo esté más tranquilo, inicia la táctica de distracción. La idea es que se relaje, busca jugar con él o hacer alguna actividad juntos antes de hablar de lo sucedido.

Una vez pasada la tempestad, habla con tu hijo. Ponle nombre a sus sentimientos y explícale cómo puede expresarlos (quizá golpeando un cojín si está muy enfadado). A partir de juegos y dibujos animados, enséñale a reconocer emociones para que pueda expresar lo que le sucede.

Y sobre todo, ¡ten paciencia! Como todo, esta etapa llegará a su fin y tu hijo saldrá fortalecido, siendo una persona que sabe expresar lo que siente y desea ¡sin ofuscarse!

Imagen principal: Aaron Gilson

¡Valora este artículo!

Echa un vistazo también a esto...

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies